Entradas del octubre 2010

Mondo Fonky Club, primer proyecto especializado en la producción y difusión de la música funk

Señales está impulsando el primer proyecto especializado en la producción y difusión de la música funk y sus formas de expresión en otros géneros, bajo el concepto Mondo Fonky Club, nombre que remite a un mundo vibrante, lleno de vida, como la música que alude.

Este proyecto principalmente es para grupos emergentes que tienen en la música funk algo en común y que requieren de espacios para dar a conocer su trabajo ante el público.

Inauguramos esta línea de trabajo el sábado 28 de agosto, a las 20:00 hrs., en el Lunario del Auditorio Nacional. Participan dos bandas mexicanas que destacan por aportar su propia voz al funk global, Fiusha y Los Músicos de José. Son dos grupos con estilos diferentes, pero que coinciden en su intención de provocar que el público se sienta libre a través del movimiento del cuerpo.

Mondo Fonky Club surgió luego de haber hecho una exploración del panorama actual de la música funk en el mundo. Encontramos que en México hay un número abundante, aunque indefinido, de bandas ubicadas en el funk, según la descripción que hacen ellas mismas de su perfil musical, con nexos en el jazz, rock, blues, world music, reggae, electrónica, fusión, hip hop. Este fenómeno de conexión sonora se manifiesta de manera similar en otros países, dando fe de la vigencia de la música funk a más de cuarenta años de haber nacido. Su origen más remoto es africano, pero su “acta de nacimiento” está fechada en los sesenta, en Estados Unidos, con figuras emblemáticas como James Brown, George Clinton y Sly and the Family Stone.

Los Músicos de José

En el presente, destacados exponentes los hay en Estados Unidos, Canadá, Cuba, Brasil, España, Reino Unido, Argentina, Alemania, Italia, Francia. Para no hablar de mucha música africana, funky de por sí.

En nuestro país hay grupos que forman parte de esa tendencia internacional, se caracterizan por su desenvoltura escénica, composiciones originales y de calidad. Sin embargo, requieren de una mayor exposición ante la gente para que ésta reconozca mejor su propio lenguaje musical –diferente del jazz o del rock- en una experiencia de comunicación mutuamente enriquecedora.


Fiusha

Esa es la razón de ser de nuestro trabajo, propiciar dicho acercamiento. Esperamos incidir en la oferta cultural, contribuyendo a consolidar propuestas que renueven la escena musical.

Para apuntalar el proyecto, además de la organización de conciertos, estamos desarrollando un área de producción ejecutiva y otra de contrataciones. Varias agrupaciones están ya en vías de integrarse al elenco del Mondo Fonky Club.

Funky Reven

La música funk es una forma de celebrar la vida, con el ritmo como guía espiritual y fuente que vigoriza el cuerpo. Funky Reven con Fiusha y Los Músicos de José es una celebración gozosa, cachonda, dinámica, sudorosa, enérgica, luminosa, llena de los colores musicales que aportan sus protagonistas. ¡Para que bailes como si nadie te viera!

“Nuestra misión es que la gente se exprese con libertad”: Fiusha

El origen de Fiusha se remonta a 1999 cuando sus fundadores se unieron para explorar las posibilidades de la música funk. Sus más de diez años de experiencia, manifiestan sus actuales integrantes, les han permitido crear una personalidad propia e innovadora, con un cúmulo de canciones originales basadas en el funk, con influencias de soul, rock y hip hop.

Natalia

Sus integrantes son Natalia Martínez, en la voz; Uller Ibarra es cantante, guitarrista y principal compositor; Eduardo de la Vara se encarga de los arreglos y teclado; Gabriel Núñez del bajo y Mauricio Suárez de la batería.

Relatan que Fiusha está pasando por una época de renacimiento, con una nueva dinámica interna en la que hay mayor cohesión y más participación colectiva en la composición. Preparan la grabación del segundo disco y junto con ello una forma de comunicarse que tenga más alcance entre el público, desde las canciones mismas y con shows en los que tanto ellos como la gente se expresen con toda libertad.

Uller

“Seguimos con el mismo groove –comenta Uller-, rescatamos un poco la influencia que varios de nosotros tenemos del rock, pero definitivamente la diferencia está en que buscamos melodías muy potentes que nos ayuden a plasmar con más eficacia nuestras ideas y conceptos. Queremos que las nuevas canciones trasciendan más que las anteriores”.

El primer cd, titulado Funkstar, salió a fines de 2008. Su contenido, comenta Natalia, es más homogéneo que el disco en gestación y va dirigido a un público que ya los conoce. “Ahora queremos acercarnos más a la gente –agrega- para que tenga un mayor conocimiento del género funk y para que nos tenga en cuenta a través de las melodías. Esperamos llegar a la radio pero con un sonido que no es prefabricado”.

Gabo

Gabriel comenta que poner énfasis en las canciones va junto con su gusto por experimentar, crear y expresarse mejor. Eduardo apoya este punto de vista: “Algo fundamental es que estamos encontrando la manera de que cada uno de nosotros exprese su propia personalidad en la letra, en la melodía, en todo. En ese aspecto el trabajo que estamos haciendo ahora es mucho más colectivo. Hemos logrado hacer los egos a un lado”.

Varias circunstancias han llevado a que la música de Fiusha se difunda, como la publicación de un EP homónimo en 2004, y el que haya compartido el escenario con bandas esenciales del movimiento funk en Nueva York que vinieron a tocar a México, como Screaming Headless Torsos y Groove Collective. También influyó su participación en el festival internacional O´Music, en el Auditorio Nacional, donde fueron finalistas. También se han abierto paso con unos shows muy dinámicos, en concordancia con una de las características básicas del funk, la incitación a moverse.

Mau

Al respecto dice Uller: “El baile es una forma de interacción muy fuerte, la gente puede cantar o aplaudir, pero el baile resume la dinámica que se da en un show. Cuando esto ocurre los conciertos son más memorables. El simple movimiento afecta el contacto, para nosotros es la retroalimentación más grande que podemos tener”.

Natalia sostiene que cuando suben a un escenario lo hacen con la intención de que cada uno de ellos se exprese con toda libertad, interactuando de forma intensa, propiciando así que la gente haga lo mismo.

“Nuestra presencia en el escenario –concluye Eduardo- parte de la idea de conectarnos por el movimiento, no se trata de que nos admiren, si no de que haya interacción. Es importante que la música hable por sí misma y que cada quien se mueva como quiera. Cuando hay baile en los conciertos sentimos que nuestra misión ha sido cumplida: que la gente se exprese con libertad”.

Edo

FIUSHA – MUTHAFUNKA (OFFICIAL MUSIC VIDEO) from Alejandro Iturralde on Vimeo.


“Hacemos música por la música misma, más que por seguir un género”: Aldo Max, de Los Músicos de José

Aldo Max toca el saxofón y los teclados con Los Músicos de José, pero él mismo comenta que sobre todo es compositor. Cuando se le pregunta al respecto, responde que las composiciones de la banda no tienen la intención de cumplir con algún género en particular.

“Tenemos un poco de todo, jazz, rock pesado, ritmos latinos, estructuras progresivas. Hacemos la música por la música misma, más que por seguir un género, en sentido estricto no somos un grupo de funk. Lo que sí es un hilo conductor en la propuesta de la banda es el groove, no tengo una traducción para esta palabra, pero es cuando se siente que una rola camina por sí sola haciendo que te muevas. La música con groove es eso. Al principio no teníamos esta cualidad, que requiere de intuición, sutileza y mucha interconexión entre los músico para que la rolas funcionen así. Después de todos los años que llevamos tocando algo de eso hemos logrado”.

Además de representar una forma de interacción entre los integrantes del grupo, el groove también es un medio de comunicación con la gente.

“Sí, claro. Cuando los músicos están conectados entre sí, la gente se conecta inevitablemente con ellos. Eso ha pasado con nosotros, pese a que la nuestra no es música comercial, nuestros conciertos siempre son un éxito porque la gente siempre los disfruta. Eso tiene que ver con el groove. También con que nos ven disfrutar a nosotros, nos ven reír, bailar, gozar. Eso se transmite como un círculo energético. Es difícil que baile alguien que no conoce las rolas, porque la complejidad de la estructura musical lleva a poner atención, nos gusta hacer cambios radicales. Pero lo más chingón que estamos cosechando actualmente es que como nuestro público conoce las canciones las bailan completitas. Hay que entender la música para después bailarla. Tener ese nivel de comunicación es muy gratificante”.

Aldo Max

Los Músicos de José tienen una trayectoria de casi 15 años. Aldo cuenta que empezaron como un grupo de amigos en la preparatoria, cuyo contacto con el público los ha llevado a madurar sin perder su espíritu divertido. También han evolucionado técnicamente y en su forma de componer.

“El primer disco condensa 10 años de trabajo. Cuando empezamos no teníamos idea de que íbamos a grabar, las canciones cambiaron con el tiempo en la medida en que las tocamos en vivo y luego las grabamos. Fue un proceso muy largo. Con el segundo disco las rolas evolucionaron con igual método, pero como ya teníamos más experiencia tardó menos en salir, tres años después que el primero. Actualmente procedemos a la inversa, grabamos las composiciones y luego las tocamos en el escenario. Desde finales del año pasado nos hemos dedicado a componer de esta forma. Hemos adquirido algunos aparatos y tenemos nuevos conocimientos que nos permiten hacerla de productores más que antes. Ahora buscamos un sonido propio para cada rola a partir de la grabación de las maquetas, que eventualmente pueden convertirse en el tercer disco, que posiblemente estará listo para la segunda mitad del próximo año”.

En la forma actual de elaborar su música a la banda le interesa enfocarse en el sonido de las canciones más que antes, buscan lo que realmente quieren oír en un disco independientemente de lo que toquen en vivo.

“En este momento primero es el disco y luego montamos las rolas para el escenario. Nos vamos a enfrentar con el problema de tocar en vivo algo que sólo está grabado, pero no nos preocupa tanto porque queremos hacer bien esa distinción. Con el segundo disco aprendimos que una cosa es el estudio y otra el escenario. Si algo funciona en el escenario no necesariamente va a funcionar en el estudio y viceversa”.

Aldo concluye que el método de trabajo que hora están experimentando tiene sus ventajas.

“Siempre hemos tenido un lado poderoso en vivo y otro más controlado en el estudio, pero grabar primero el material y luego presentarlo al público tiene sus ventajas, porque no estás pensando en los recursos que tienes para tocar, estás pensando en una rola que vas a poner en tu cd o a escuchar en itunes o en tu ipod. Si queremos grabar un violín lo hacemos y luego resolvemos cómo hacerlo en vivo. En los conciertos nos ayudamos con secuencias, hemos pensado incursionar un poco más en los aspectos electrónicos pues a lo largo de nuestra trayectoria nuestro sonido ha sido más bien acústico. Lo que importa es no ponernos límites”.

Los Músicos de José está integrado por: Miguel Haller, batería; David López, guitarra; aldo Max, saxofón, teclados; Paul Spalla, bajo; Ángel Leal, trompeta; Paco Gómez, saxofón; Gerardo Balandrano, percusiones.